Por qué, Mono, por qué?

POR QUÉ, MONO, POR QUÉ?

lunes, 20 de junio de 2011

0. UN DIA EXTRAÑO

Pipipi pipipi pipipi ..... 
Ahg, no, ¿ya es la hora?, no puede ser, si hace un momento que me he acostado.
Mierda, no puedo estar hasta tan tarde navegando, ni conectado a Internet.
Después de la ducha reparadora y un desayuno rapidito, ya dispuesto para ir al curro, cojo los trastos y salgo pitando a coger el metro. Como siempre, por los pelos y corriendo, y ya estoy en la rutina diaria.
En el trabajo, lo de siempre, papeleo, informes, reuniones con los jefes, algún que otro marrón y mucho, mucho tedio.

Pero, siempre hay un momento de libertad, un momento agradable, un oasis en este desierto de diversión... es la hora del café. Ya estoy quedando con los compañeros, me dispongo a coger las gafas de sol, la cartera y el....  MIERDA, donde tengo el móvil, ¡NO LO TENGO!.... como es posible, si siempre lo primero que tengo en la mano es el maldito móvil. He salido de casa sin él,...... esto me ha dejado chafado. Este echo me deja descolocado, desnudo, solo, ¡¡¡ estoy incomunicado!!! El camino a la cafetería, es para mí un camino gris, todo esta nublado, estoy que salto a la mínima, pero ya entrando  y cogiendo una silla en la mesa de costumbre, ya se me pasa todo, y poco a poca vuelvo a la normalidad y no pienso  el cacharrito de marras en todo el rato. Comentando el extraño suceso con los compañeros, resulta que no he sido el único que ha salido de casa sin el teléfono móvil. Y más aun, ha ávido alguno que plenamente consciente no lo ha cogido y anoche ni lo puso a cargar. Hoy ha sido el mejor café de la toda la historia de los cafés en la oficina.

Por fin,  se hace la hora y esto parece la salida del trabajo de Pedro Picapiedra, todo el mundo de estampida, eso si, estampida civilizada, pero estampida para llegar a casa, lo antes posible.
Llegando, a falta de dos paradas de metro,..... ¿Pero, ahora que lo pienso?, no lo he echado de menos en toda la mañana.  He estado todo el rato sin pensar en él.
Coño, hay vida sin el móvil, y la verdad se esta más tranquilo, que extraña sensación de tranquilidad.

Al llegar a casa, no he tenido la necesidad imperiosa de ir corriendo a buscar el móvil, es más ni me acordaba, sólo a media tarde, un sonido extraño ha captado mi atención, y era el teléfono móvil.
-         Paco, ¿Qué pasa?, (mi amigo Paco, para alguna chorrada de Internet que ha descubierto y no podía esperar a chatearlo en la red).
Después de hablar con él un momento, cuelgo y me tengo que sentar, por la noticia que me ha dado. ¡¡¡QUE SE DEJA LA RED!!!
Pero si él es una red con patas, bueno con patas no, por que siempre esta apoltronado cara al ordenador. Si lo único que le faltaba era un cable que le conectara su cabeza con el ordenador directamente. ¿Y ahora se lo deja?
Me paso un rato sentado en el sillón, con la mente en las nubes, no en la nube, sin saber muy bien que hacer ni que pensar. En otro momento estaría conectado en las redes sociales comentando todos estos extraños sucesos, pero no, no veo el porque.

Pero que día más extraño, ¿Qué coño esta pasando hoy?

1 comentario:

  1. Ay, que nos dejamos de la red por respeto al flamenco y a la familia... ay!

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